MATERIAL INFORMATIVO INFO-GUÍA

Con la asesoría de médicos especialistas CRUZ ROSA brinda información a los pacientes y sus familiares con temas acerca de la enfermedad y efectos secundarios de los tratamientos. Es importante que los pacientes y familiares conozcan y entiendan lo que se espera de los tratamientos y que reacciones son normales y cuales deben tomarse en consideración.

Dentro de la guía se pueden encontrar los siguientes temas:

¿Cómo sé que mi hijo está preocupado?

Es posible que observes cambios en la conducta de tus hijos. Ellos podrán sentir coraje, tristeza o quizá hasta se sientan culpables por lo que está pasando y no saben cómo manifestarlo.

Estos son algunos cambios que podrás observar:

  • Cambios repentinos en su estado de ánimo.
  • Cambios en su forma de comer o dormir.
  • Baja en sus calificaciones.
  • Preferir estar fuera de casa más tiempo que el acostumbrado.
  • Rebeldía.
  • Chuparse los dedos o morderse las uñas.

¿Cómo hablo de mi enfermedad?

Antes de hablar con tus hijos, prepárate.

Infórmate acerca de tu enfermedad, de los tratamientos que vas a seguir y sus efectos secundarios.

Explícales siempre con la verdad.

Diles lo mucho que los necesitas, que juntos, ellos con su comprensión y ayuda en las tareas de la casa, y tú siguiendo las instrucciones del médico pueden luchar juntos para estar bien.

Responde siempre con la verdad.

Platicarles de tu enfermedad y permitirles a ellos expresar lo que sienten, los hará sentirse más tranquilos y dejarán de imaginarse cosas equivocadas.

Compréndelos y muéstrales tu cariño, abrázalos y bésalos.

¿Qué es lo que más le preocupa?

Una vez que tú conozcas tu diagnóstico, el tratamiento y sus efectos y antes de que te sientas mal a causa del tratamiento, habla con tus hijos.

Sé muy sincera con ellos y no prometas nada que no puedas cumplir. Puedes contestar: “Lo que yo sé es que voy a luchar por estar contigo lo más que pueda”,  “vamos a confiar en lo que Dios quiere para mí y voy a hacer todo lo que Él me pida para salir adelante”.

Demuéstrales que te sigues preocupando por ellos.

No olvides

El diagnóstico de cáncer no solo te afecta a ti sino también a tu familia y a tus amistades. Tanto tú como tu familia sienten diferentes emociones y les surgen dudas, especialmente a tus hijos, por eso debes estar atenta a sus reacciones.

Recuerda

  • Infórmate lo más posible acerca de tu enfermedad, su tratamiento y efectos antes de hablar con ellos.
  • Habla con seguridad y sinceridad.
  • Asegúrate que entienden lo que les estás explicando.
  • Aclara sus dudas.
  • Infórmales de tus horarios y tratamientos.
  • Presta atención a sus reacciones.
  • Anímalos a expresar lo que sienten.
  • Explícales que ellos no son culpables de lo que pasa.
  • Toma tiempo a solas con cada uno y demuéstrales tu amor.
  • Abrázalos y diles que los quieres.
  • Pide a algún familiar que los apoye en sus tareas cuando tú no puedas hacerlo.
  • Habla con sus maestros para que ellos también te ayuden y los ayuden.

¿Qué es el cansancio?

Significa tener menos energía y disposición para hacer lo que normalmente haces.

Causas principales

Anemia: esta sucede cuando la sangre tiene muy poca hemoglobina.

Dolor: el dolor continuo causado por el cáncer resta mucha energía.

Angustia emocional: tristeza por haber perdido la salud.

Problemas de sueño

Mala nutrición: los cambios de alimentación producidos por los efectos secundarios de los tratamientos, las pocas ganas de comer, hacen que tu cuerpo no tenga nutrientes ni reservas para tu energía y esto produce cansancio.

¿Qué puedo hacer para aminorarlo?

  • Reduce el estrés practicando ejercicios de relajación y realizando actividades que te gusten.
  • Pide ayuda a tus familiares para tareas.
  • Hacer alguna actividad que te relaje y descanse, como tejer, bordar, oír música, platicar con alguien, esto también será un descanso aparte de dormir.
  • Intenta dormir al menos 8 horas cada noche.
  • Cuida tu alimentación, lleva una dieta nutritiva y balanceada.

Hablando de sexualidad

  • ¿Cómo influyen mis emociones en la sexualidad?

Las emociones juegan un papel importante en la sexualidad. Sentimientos de angustia, temor, enojo, frustración o tal vez vergüenza pueden interferir con el deseo de estar con tu pareja.

Algunos pensamientos negativos como el creer que se puede perder al compañero, a ser lastimado durante la relación sexual, o culparse por no desear estar en la intimidad con la pareja pueden llegar a generar problemas sexuales.

  • ¿Cómo puedo salir adelante con mi pareja?

Sostener relaciones sexuales no solamente debe implicar el acto sexual, el contacto corporal, las caricias, abrazos, besos, tomarse de la mano, etc. son formas alternativas de expresar la sexualidad sin recurrir al acto sexual.

Platicar tranquilamente siendo muy asertivos a la hora de expresarnos puede ayudar a conocer las necesidades y a mejorar los problemas sexuales.

Puedes gozar de la intimidad con tu pareja con caricias, gestos, masajes.

Cómo afecta

Es normal sentirte incómoda al hablar de tu sexualidad sobre todo cuando no estamos acostumbradas. Platicar con tu pareja acerca de tus inquietudes puede mejorar tu relación.

En algunos casos los tratamientos contra el cáncer pueden ocasionar ciertas dificultades como:

  • La falta de deseo sexual.
  • Problemas de lubricación haciendo que el acto sexual se vuelva molesto o incómodo.
  • Que efectos secundarios como las náuseas impidan gozar de tu sexualidad.

Recomendaciones

  • Platica con tu pareja de cómo te sientes con respecto a tus relaciones sexuales.
  • Permítete sentir y gozar las sensaciones que te provoque el estar con tu pareja.
  • Explora la sensualidad en tu nuevo cuerpo, piensa que no es igual que antes pero puede ser mejor si así lo deseas.
  • Pregunta a tu médico cuándo puedes tener relaciones sexuales y que cuidados debes tener.
  • Si sientes que tu vida sexual se ha afectado no dudes en consultarlo con un especialista.

Recuerda

Para poder superar las dificultades que enfrentamos respecto a nuestra sexualidad tenemos que aprender a reconocer lo que sentimos o hemos dejado de sentir al estar con la pareja.

Los cambios físicos como: anemia, fatiga crónica, náusea, vómito, malestar general, entre otros, pueden afectar las relaciones sexuales.

La comunicación sincera y directa favorece una buena relación de pareja.

La sexualidad es importante en tu proceso de recuperación para el cáncer ya que el sentirte amada y deseada alimenta tu autoestima.

¡Tomate tu tiempo!

Cuando te sientas lista, inténtalo, si tienes dudas, pregunta.

Las emociones

¿Qué emociones puedo llegar a sentir durante mi recuperación del cáncer?

Negación: mecanismo de defensa donde se rechaza la realidad

“Me cuesta trabajo creerlo”

Confusión: “No entiendo nada de lo que dice el doctor”

Ansiedad:  “¿Que va a pasar conmigo y con mi familia?”

Miedo: “Tengo mucho miedo, no me quiero tratar”

Enojo: “¿Por qué a mi?”

Tristeza: puede presentarse el llanto con frecuencia o mostrar sensibilidad extrema.

Vergüenza: “No deseo salir a la calle”

Culpa: “Si hubiera acudido a tiempo”

Mis seres queridos

Todos los seres humanos tenemos las mismas emociones desde que nacemos, la forma de expresarlas depende de nuestra historia y de las experiencias que vivimos.

Expresa tu sentir, habla de lo que te molesta y también de lo que te gusta.

Vive sólo el presente de tu enfermedad.

El apoyo

¿Cómo saber si necesito apoyo psicológico?

  • Lloro frecuentemente.
  • Tengo períodos largos de mucha tristeza.
  • Busco estar sola la mayor parte del tiempo.
  • Me altero fácilmente y sin motivo.
  • Duermo poco o mucho.
  • Ya no deseo estar en la intimidad con mi pareja.
  • Tengo pensamientos frecuentes y repetidos acerca de mi enfermedad y lo que me pasará.
  • Como poco o en grandes cantidades.
  • He perdido el interés por la vida.

SI CONTESTASTE CON UN SI A MÁS DE TRES DE LAS FRASES ANTERIORES, PUEDE SER QUE NECESITES AYUDA DE UN PROFESIONAL.

Algunos tips

Si sientes que en algún momento de tu enfermedad no puedes expresar tus emociones, duran mucho tiempo, son intensas y te producen sufrimiento…

NO DUDES EN ACUDIR CON NOSOTROS

CRUZ ROSA brinda apoyo psicológico a la mujer con cáncer y su familia.

Recuerda

Todas estas emociones son transitorias y cambiantes, el que las niegues y trates de evitarlas no significa que las estés manejando adecuadamente.

Puedes compartir tus sentimientos con tu familia o con alguien de confianza como un amigo o profesional, o con alguien que haya padecido la enfermedad.

Lucha por la vida

Ante cualquier enfermedad ocurren cambios importantes en nuestro organismo ya que éste trata de luchar con la finalidad de recuperarse.

En ocasiones los tratamientos contra el cáncer también pueden producir cambios en la apariencia física, sin embargo cada organismo es diferente e igualmente distintos serán sus cambios.

La capacidad de adaptarse y aceptarlos depende de cada persona sin embargo es importante que sepas que pueden llegar a influir en tu vida diaria.

¿Qué puede alterar mi imagen corporal?

La caída de cabello, piel sin brillo o reseca, uñas quebradizas, baja o aumento de peso, o cuando se retira alguna parte del cuerpo.

Daños en las funciones corporales.

Alteraciones emocionales que afectan tu autoestima.

¿En que momento es necesario consultar a un psicólogo o psiquiatra?

Cuando estos cambios en tu apariencia impiden que desarrolles tu vida cotidiana.

Cuando dejas de frecuentar amigos.

Cuando evitas mirarte al espejo por temor a observar la cicatriz.

Cuando procuras evitar momentos de intimidad con tu pareja.

Sabías que

CRUZ ROSA puede ayudarte con

  • Apoyo psicológico individual y familiar.
  • Actividades ocupacionales y/o recreativas.
  • Apoyo espiritual y grupos de oración.
  • Círculos de pláticas para conocer más del tema.

Algunos tips

Utiliza turbantes de colores vivos y alegres o quizás te sientas más cómoda con pelucas.

Resalta con maquillaje tus cejas, ojos y boca.

De ser necesario utiliza una prótesis de acuerdo a tu talla.

En caso de colostomía utiliza una faja que no apriete para que sostenga la bolsita.

Trata de vestir ropa cómoda respetando tu estilo y forma de ser.

Se la mujer que tú quieres ser.

Piensa que lo que has pasado te ha hecho más fuerte, más sabia, más plena porque te ha ofrecido una experiencia invaluable.

¿Qué es?

El dolor es una sensación desagradable, que nos dice que algo extraño sucede en nuestro cuerpo.

Cada persona percibe el dolor en forma distinta, cada quien tiene una tolerancia al dolor diferente a los demás.

El dolor puede originarse por diferentes causas: la propia enfermedad; la presión que ejerce el tumor sobre algún nervio, órgano o hueso; efectos del tratamiento que sigue el paciente ya sea radiación, quimioterapia o cirugía.

¿Cómo puedo controlar mi dolor?

Tu médico te preguntará dónde sientes el dolor, que tan fuerte es, cuando inició y cuál es la duración del dolor, si hay algo que lo quite o lo aumente. El médico hará una planeación para el dolor que presentes, los medicamentos son incrementados en potencia, partiendo desde productos simples hasta llegar a fuertes narcóticos, estos suelen administrarse por niveles.

¿Puedo usar otros métodos para controlar el dolor?

No solo se limita al tratamiento con medicamentos, también puedes recibir terapias combinadas con los medicamentos que te indique tu médico, algunas son:

  • Terapia psicológica.
  • Métodos físicos.
  • El ejercicio moderado.

¿Cómo afecta el dolor mi estado emocional?

Si observas que el dolor te está produciendo alteraciones en el sueño, trata de mantener constante tu horario para acostarte y levantarte, practica relajación, trata de que tus siestas sean cortas, para que puedas dormir bien en la noche ya que el sueño tiene un efecto reparador importante para tu organismo.

Recuerda

  1. Siempre avisa a tu médico sobre tu dolor, no te lo calles.
  2. El dolor mal controlado, produce sufrimiento innecesario.
  3. Practica la relajación, para que tu cuerpo esté menos tenso.
  4. Nunca tomes más medicamento de lo que te indique el médico, sólo él puede cambiarte la dosis.
  5. Si el dolor no desaparece, avísale al médico para que te cambie el medicamento.
  6. El dolor puede ser diferente en cada persona, no puedes tomar lo que alguien más te recomiende sin avisarle a tu médico.

Tipos de dolor

Existen varios tipos de dolor, y pueden presentarse aislados o combinados.

  • Agudo: se presenta de manera repentina, es fuerte y dura relativamente poco tiempo.
  • Crónico: puede variar de leve a fuerte y está presente, en algún grado, durante periodos prolongados.
  • Incidental: aparece al hacer cierto movimiento y está asociado a la presencia de cáncer en huesos.
  • Somático: se manifiesta en tejidos como piel, músculo o hueso y, por general, se presenta en áreas específicas. Se describe como punzante y continuo.
  • Visceral: resulta de la infiltración, compresión o distensión de vísceras torácicas o abdominales. El afectado lo percibe como retortijón, calambre fijo y continuo.
  • Neuropático: ocurre por daño al sistema nervioso central. Los pacientes refieren que es similar a sufrir quemaduras.

¿Qué es un linfedema?

La linfa es un líquido transparente que circula por los vasos linfáticos y pasa a través de los ganglios linfáticos, luego circula hacia dos grandes conductos.

El linfedema afecta un brazo o una pierna, del lado de la cirugía.

¿Cuáles son sus causas?

El linfedema se puede presentar después de algún cáncer o tratamiento que afecta el flujo de la linfa, pacientes con cáncer de mama que se han sometido a cirugía parcial o total de la glándula y los ganglios linfáticos de la axila o recibieron radiación en dicha área. El linfedema en las piernas se suele presentar después de la cirugía por cáncer uterino, de ovario, próstata, linfoma o melanoma.

El sobrepeso es un factor importante para la presencia del linfedema.

Nosotras te recomendamos

  • Limpia las heridas de la piel con agua y jabón para después aplicar un ungüento antibacteriano.
  • Eleva el brazo para favorecer el retorno del linfa.
  • Usa guantes en el jardín y cocina.
  • Cuida tus uñas, no cortes la cutículas.
  • Usa depilador eléctrico para las axilas.
  • Utiliza vendas de compresión. Consulta a un especialista para que te enseñe la manera adecuada de vendar. Un mal vendaje puede perjudicarte.
  • Sigue una dieta balanceada rica en proteínas y baja en sal.
  • Haz ejercicios para drenar el líquido linfático (como la natación).
  • Recibe masajes especiales desde la mano hacia el hombro.
  • Usa ropa que no apriete el brazo o la pierna afectada.

Procura evitar

  • Evita productos irritantes sobre la piel.
  • Evita heridas, quemaduras, picaduras y pinchazos.
  • Evita el frío y el calor excesivo y las exposiciones al sol, utiliza protector solar.
  • Evita cargar el bolso de ese lado.
  • No utilizar ropa u objetos que aprieten (retirar el reloj, pulseras y anillos del brazo con linfedema). También es recomendable no llevar cinturones.
  • Evita el sobrepeso y baja el consumo de sal.
  • Evita que la temperatura del agua supere a los 28 ° C al bañarte o nadar.
  • Evita extracción de sangre, inyecciones o tomar presión en el brazo del linfedema.

¿Cuándo se utiliza la Radioterapia?

En etapas tempranas, cuando el tumor está localizado, como tratamiento único, o bien combinado con cirugía y quimioterapia. En etapas más avanzadas del cáncer, la radioterapia es utilizada para ayudar a controlar los síntomas que te pueda ocasionar el tumor, como dolor, sangrado y compresión.

Tratamiento

El especialista radioterapeuta oncólogo, te tomará radiografías, una tomografía o una resonancia magnética para localizar el tumor.

Se planifica en una sesión de simulación para marcar con precisión el área hacia donde se dirigirá la radiación.

Se calcula la dosis y el número de sesiones que recibirás.

La radiación únicamente actúa mientras la recibes, y sólo en la zona de tratamiento.

¿Cuánto dura el tratamiento?

Para ser eficaz y bien tolerada, la radioterapia debe ser aplicada entre 2 y 8 semanas, en promedio, con 5 sesiones por semana, el tratamiento se hace sin interrupciones.

¿Cuáles son los resultados que se esperan?

Se espera que el tumor desaparezca permanentemente.

La reducción del tamaño del tumor de tal forma que pueda ser operado para eliminarlo de manera definitiva.

¿Cuáles son los efectos indeseables del tratamiento?

Durante el tratamiento, es posible que puedas presentar uno o varios de estos síntomas:

  • Alteraciones en la piel: enrojecimiento, resequedad, descamación, comezón, oscurecimiento, dolor.
  • Alteraciones en boca y garganta, tales como resequedad, llagas, alteración del gusto, disminución de la salivación.
  • Dificultad para pasar los alimentos, falta de apetito, náusea, vómito, diarrea, estreñimiento.
  • Pérdida de pelo cuando se radia la cabeza.
  • La mayoría de estos efectos secundarios son temporales, lo que significa que desaparecerán cuando termines tu tratamiento.

Recuerda

  1. Come alimentos nutritivos y duerme suficiente durante la noche para que alivies el cansancio.
  2. Debes proteger el área de tratamiento de los rayos del sol. No frotes ni apliques bolsas de frío o calor en el área tratada.
  3. Consume alimentos frescos, toma mucha agua.

¿Qué es?

Es un tratamiento que consiste en administrar medicamentos para combatir el cáncer.

En algunos casos, la quimioterapia se complementa con cirugía,  radioterapia, terapia hormonal y/o terapia biológica.

¿Cómo funciona?

Dependiendo del tipo de cáncer; la quimioterapia puede usarse para curar la enfermedad, para controlarla o como ayuda para aliviar los síntomas, principalmente el dolor.

Los medicamentos pueden ser administrados de diferentes formas:

  • Por inyección.
  • Por vía venosa o arteria.
  • Por vía oral.
  • Mediante tópicos, cremas, ungüentos o lociones frotadas en la piel.

La frecuencia y duración del tratamiento dependen del tipo de cáncer que tengas y del avance de la enfermedad.

El tratamiento puede ser diario, semanal o mensual.

¿Cuáles son los efectos secundarios?

La quimioterapia combate a las células cancerosas, pero también afecta tus células sanas, por eso provoca efectos secundarios como los siguientes:

  • Náusea y vómito.
  • Cansancio y fatiga.
  • Cambios en el apetito.
  • Cambios emocionales.
  • Caída del cabello.
  • Resequedad en la boca.
  • Anemia.

Es importante que te hagas exámenes de sangre con frecuencia.

Recuerda

  • Siempre come algo antes de la quimioterapia.
  • Consume alimentos que no sean grasosos.
  • Toma mucha agua y jugos fríos.
  • Descansa por cortos períodos durante el día.
  • Haz una agenda de tus tratamientos.
  • Pide ayuda a tus familiares para que te apoyen con las actividades de tu casa.
  • Aliméntate bien con pequeñas porciones durante el día.
  • Busca distraerte.
  • Duerme lo suficiente.
  • Avísale al médico o enfermera si sientes algo diferente de lo que te explicaron.
  • Usa tus turbantes, pelucas o gorros para que te sientas igual de bonita que con tu pelo.
  • Expresa tus sentimientos y malestares.

¿Qué son las náuseas y vómito?

La náusea es una sensación desagradable en la parte posterior de la garganta que puede provocar el vómito.

¿Qué me provoca la náusea y el vómito?

  1. La quimioterapia.
  2. La radioterapia.
  3. El cáncer por sí mismo.
  4. Algunos medicamentos.
  5. Tu estado emocional.

¿Qué puedo hacer cuando tengo náuseas o vómito?

  • Busca una posición cómoda, con tu cabeza y cuello cómodamente apoyados.
  • Respira aire fresco.
  • Practica la relajación. La respiración profunda ayuda a relajar las contracciones de los músculos y reduce la ansiedad.
  • Usa medicamento de preferencia en inyección o debajo de la lengua para evitar que lo vomites y no tenga los efectos deseados.

Sugerencias de nutrición

Elige:

  • Néctares: durazno, guayaba, plátano.
  • Alimentos y bebidas sin sal o conservadores.
  • Condimenta los alimentos con hierbas: albahaca, orégano o tomillo.
  • Alimentos fríos o a temperatura ambiente.
  • Alimentos suaves, líquidos o licuados.
  • Agua y suplementos nutricionales.

Evita:

  • Frutas o verduras con alto contenido de ácidos: naranja, lima, limón, piña.
  • Alimentos o bebidas saladas, botanas, sopas o caldos en latas.
  • Alimentos picantes o muy sazonados: chile, pimienta, nuez moscada, clavo, etc.
  • Alimentos ásperos, con mucha textura y secos: alimentos fritos, pan tostado seco.
  • Alimentos muy calientes.
  • Bebidas alcohólicas.
  • Refrescos con gas.

Es muy importante

Una buena nutrición.

Una buena alimentación, balanceada en proteínas, fruta, carne, nueces, cacahuates, soya, minerales, hierro (caldo de frijoles, espinacas, brócoli), agua de frutas.

Puedes preguntar a tu médico por los antieméticos que son los medicamentos que contrarrestan o previenen las náuseas y vómito.

Recuerda

  • Mantén limpia tu boca.
  • Usa ropa suelta, una bata o pants.
  • Respira aire fresco.
  • Mantén una buena alimentación.
  • Practica la relajación.
  • No dejes de realizar las actividades que te gustan.
  • Las molestias son pasajeras, cuando termines tus tratamientos, las náuseas tenderán a desaparecer.

¿Qué es un cuidador principal?

Un cuidador principal o primario es la persona responsable del cuidado de un paciente.

Sólo se requiere estar informado, tener buena voluntad y disposición para ser cuidador.

Es importante que haya un cuidador principal, pero igualmente importante es que haya otras personas que lo apoyen. La tarea puede resultar pesada para una sola persona.

¿Qué puede hacer el cuidador por su familiar enfermo?

  • Acompañarlo a las citas con el médico.
  • Preparar sus comidas.
  • Recoger medicinas de la farmacia.
  • Brindar cuidados primarios en caso de temperatura, náusea, vómito.
  • Ayudarlo a moverse.
  • Ayudarlo a manejar sus emociones y sentimientos como la tristeza o el enojo.
  • Escucharlo cuando el paciente quiera hablar.
  • Estar presente para brindar compañía.

¿Qué puede hacer para sentirse bien?

  • Cuidarse a sí mismo.
  • Compartir responsabilidades.
  • Tomar descansos.
  • Comunicarse.
  • Informarse.
  • Organizarse.
  • Unirse a un grupo de cuidadores.

La salud del cuidador principal

La falta de información sobre los cuidados que se deben brindar puede causar estrés y angustia.

Cuando el cuidador es la única persona responsable de atender al paciente puede estar sometida a un sobre esfuerzo físico al ayudar a movilizar al paciente, y/o a pasar noches con sueño interrumpido.

Atender a una persona enferma por períodos largos de tiempo pueden afectar la salud física y la estabilidad emocional.

Físicamente

  • Descuidar su propia salud.
  • Automedicarse por no tener tiempo.
  • Cansancio.
  • Alteraciones en la alimentación.
  • Alteraciones en el sueño, insomnio o somnolencia.

Emocionalmente

  • Tristeza.
  • Enojo.
  • Depresión.
  • Irritabilidad.
  • Culpa.
  • Soledad.
  • Falta de concentración.
  • Descuido en la atención al paciente.

Recuerda

La mejor forma de que el cuidador atienda a su ser querido es cuidándose a sí mismo.

  • Informarse de los cuidados que puede ofrecer.
  • Hacer ejercicio.
  • Alimentarse sanamente.
  • Tomar tiempo para sí.
  • Realizar actividades que disfruta.
  • Pedir ayuda a otro familiar para poder descansar.
  • Practicar ejercicios de relajación o de yoga.
  • Si siente que no puede manejar sus emociones, buscar ayuda profesional.

  • ¿Podría por favor poner por escrito exactamente el tipo de cáncer que tengo?
  • ¿Podría proporcionarme una copia del reporte de la biopsia o diagnóstico patológico?
  • ¿Se ha propagado mi cáncer a los ganglios linfáticos u a otros órganos?
  • ¿En qué etapa se encuentra mi cáncer?
  • ¿Qué significa esta etapa en mi caso?
  • ¿Qué opciones de tratamiento dispongo?
  • ¿Qué recomienda usted? ¿Por qué?
  • ¿Cuáles son los riesgos o los efectos de los distintos tratamientos?
  • ¿Cuánto tiempo durará el tratamiento?
  • ¿Qué debo hacer para prepararme para el tratamiento?
  • ¿Cuál es la expectativa de supervivencia?

A medida que enfrentas el cáncer y su tratamiento, es importante hablar franca y abiertamente con el médico y su equipo que te atiende.

Asegúrate de añadir tus propias preguntas conforme se te ocurran.

 

ejercicios-linfedema-1
ejercicios-linfedema-2